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Charles Fort un personaje excepcional

Charles Hoy Fort investigador estadounidense, nació en Albany, Nueva York, E.U.A. el 6 de Agosto 1874, se dedicó al estudio y recopilación de sucesos no explicados por la ciencia en su época. Fue de esos investigadores y periodistas que ya no existe hoy en día, con los pocos recursos, el tiempo y esa sed de buscar la verdad, hizo de la investigación su modus vivendus, no se dejó moldear, persuadir y ridiculizar por una época donde la sociedad y la ciencia estaban limitados en mente y espíritu.

Se describía así mismo como; “Escribir que soy un hombre de edad indefinida, bajo, rechoncho, con bigote de morsa y gafas de montura metálica, expresión bonachona y mirada perdida en el infinito, no conduce en nuestro estado intermedio a nada.”

Descrito por muchos como un hombre inconformista y heterodoxo al que se le debe el legado de referencia sobre los hechos insólitos de su época.

Charles Fort en 1893: inventó la palabra “teletransportación”, inspire el término de “Triángulo de las Bermudas” y popularizó los OVNIS.
Charles Fort en 1893: inventó la palabra “teletransportación”, inspire el término de “Triángulo de las Bermudas” y popularizó los OVNIS.

Un hombre insaciable que a sus 25 años de edad publica su autobiografía y a sus 35 años su primera obra (novela) “The cutcast manufacturers”. Su vida fue un tanto peculiar, trabajo en la tienda de ultramarinos de su padre donde se gestó la mayor obra de su vida y con el cual marcaría su nombre en la historia, a la par como es natural de una mente inquieta practicó la taxidermia con periodismo y dejaría todo para dedicarse de lleno a la recopilación de hechos extraños que sucedían en el mundo.

Se dice que leía todo y de los periódicos extraía noticias breves con las cuales llenaba fichas con la información que le parecía interesante. De esta manera llegó a organizar en 1.300 cajas de zapatos lo que llamó: “1.300 temas, 1.300 demonios aullando con 1.300 voces a mi intento de hallar una finalidad.”, llegando a reunir de entre 40.000 a 60.000 fichas de hechos insólitos, pero por desgracia se deprimió y en una desesperación quemó todos sus archivos para comenzar de nuevo.

Fue la primera persona que intento poner un orden a hechos extraños y buscar repuestas a todos ellos que sucedían en el mundo, él sabía que ocurrían, que eran reales, pero que para el mundo académico resultaban ridículos, eran años en los que a los científicos les costaba definir que era verdad o que no, ¿Realmente ha dejado de cesar esta inminente brecha de ignorancia sobre lo objetivo y subjetivo en la ciencia actual?

“La apariencia colectiva se situará entre la dignidad y la intemperancia, la voz de la tropa adquirirá el tono de la letanía desafiante, pero el espíritu del conjunto será procesional.” – Charles Hoy Fort

Portada de la re-edición de 1969 de su obra "Book of the Damned" (1919). El libro de los condenados: mil hechos malditos ignorados por la ciencia.
Portada de la re-edición de 1969 de su obra “Book of the Damned” (1919). El libro de los condenados: mil hechos malditos ignorados por la ciencia.

Charles Fort fue amigo del gran escritor norteamericano Theodore Dreiser el cual le permitió publicar en 1919 su obra titulada The book of the damned (en español El libro de los condenados) que trata de la recopilación sobre hechos extraños y misteriosos que incluso hoy en día la ciencia no podría dar una explicación convincente de manera certera.

Las reacciones a su obra no se hicieron esperar, tuvo que escuchar miles de críticas crueles pues nadie le creía lo que estaba plasmado en su obra, sus afirmaciones y suposiciones que las personas de su época veían totalmente erróneas, osadas e inventadas. Sin embargo, no le importó ya que pretendía despertar el interés sobre la sociedad y la ciencia, para muchos era un demonio y aberración contra la ciencia y para otros les pareció fantástico, lo cual le costó que al exponer sus investigaciones y sus teorías se hizo de miles de enemigos que no veían con buenos ojos lo que decía.

El libro causó gran controversia en su lanzamiento, algunos críticos vieron su obra como una burla a la ciencia de carácter desaliñado e incoherente en sus afirmaciones, mientras que otros más visionarios lo tomaron como una nueva visión de la realidad, para abordar la ciencia desde otra perspectiva. Sea cual haya sido la crítica, a Charles Fort no le importó y contra corriente publicó lo que sería una de las obras más representativas en el tema de los hoy llamados en su honor “fenómenos forteanos” del mundo.

Representación de una “lluvia de peces” ocurrida en Sigapur, el 13 de abril de 1861, tras un terremoto que devastó la ciudad.

Charles Fort fue un personaje peculiar y con talento, podría haber llegado lejos en el mundo del periodismo tradicional, pero su búsqueda iba en otra dirección, hacia lo desconocido, fantástico y sorprendente.

Para los científicos era visto como una falsedad, negaban rotundamente cuando decía que caían bloques de hielo del cielo o cuando habló de los OVNIS; caídas de animales vivos; duendes, fantasmas y fenómenos psíquicos; terremotos y volcanes; misterios astronómicos y arqueológicos; estigmas; histeria colectiva y pánico espontáneos en humanos; extrañas desapariciones, etc., los hombres de ciencia de su época se limitaban a decir ciegamente que tales hechos no podían suceder, cosa que no ha desaparecido del todo en la actualidad, ese velo con el que muchos “hombres de ciencia” se cubren los ojos aún persiste, “no hay peor ciego, que el que no quiera ver”.

Tal es así, que hoy en día, por ridiculización muchos investigadores callan, se limitan a exponer lo que para la mayoría está bien en un juego de poder, manipulación, ignorancia e intereses, así es como vive la ciencia actual, y como diría Fulcanelli en su libro las moradas filosofales, “la ciencia actual es la búsqueda de la verdad y el saber de nivel muy bajo”.

Todos esos hechos extraños descritos en su libro siguen sucediendo el día de hoy en todo el mundo, avistamientos de objetos luminosos y metálicos; extrañas formaciones en el cielo y figuras amorfas; apariciones marianas; fenómenos aeroespaciales no identificados por pilotos; encuentros con seres extraños; lluvias raras; sucesos inexplicables; situaciones y fenómenos fuera de lo común como sonidos extraños y un sinfín de eventos que periódicamente se acumulan con el pasar de los años y que son reportados en medios de información, foros, noticias, radio, televisión e incluso en redes sociales que tan de moda están, donde cualquier usuario en tiempo real pueden reportar y compartir su experiencia con otras personas, videos, fotos, sonidos que en minutos dan la vuelta al mundo entero.

“Sostengo que nada puede intentar ser, excepto si prueba de excluir algo; y que esto que se denomina comúnmente ser es una diferencia entre lo que está incluido y lo que está excluido.” – Charles Hoy Fort

Fue el primer investigador de su tipo en la historia, sin la aportación de sus investigaciones tal vez el siglo XX no sería el mismo, ya que tras su muerte dejo un gran legado y un espíritu de investigación, imaginación e inspiración sobre los fenómenos extraños y la forma de abordarlos. Realmente podemos afirmar que constituye una verdadera enciclopedia de fenómenos extraordinarios que se compromete a clasificar según su propia terminología.

Curiosamente la historia nos ha demostrado que la ciencia, la sociedad, la iglesia, la ignorancia y los prejuicios del ser humano a través de los años han negado muchas cosas que en su momento fueron declarados como herejía, prohibido o simplemente imposible, y hoy son considerados dogma, teorías aceptadas, hechos demostrados y otros aún no comprensibles pero ya no negados, ignorados y ridiculizados del todo, pues son tan reales como que el sol es amarillo ¿o es negro?

Grabado de O. Magnus, de 1555, representando una lluvia de peces.
Grabado de O. Magnus, de 1555, representando una lluvia de peces.

Ahora en nuestros tiempos la ciencia busca repuestas a estos sucesos, para lo que él fueron investigaciones condenadas, hoy son estudios rigurosos, temas de debate, líneas de investigación, ¿qué pensaría en nuestros días Fort si estuviera vivo?

Este libro también influyó en escritores de ciencia ficción y terror con la introducción de temas forteanos en novelas de autores de la talla Stephen King y los muy famosos y conocidos autores de ciencia ficción Edmond Hamilton y Jack Williamson.

Charles Fort publica a lo largo de su vida una autobiografía y cinco libros oficiales, de los cuales cuatro son de divulgación y uno de ciencia ficción:

  • Autobiografía, 1899
  • The cutcast manufacturers,1909
  • The book of the damned, 1919
  • New Lands, 1923
  • Lo!, 1931
  • Wild Talents, 1932

Antes de su muerte escribió su propia esquela para qe fuese publicada en la prensa The New York Times: “Ha muerto Charles Fort, el enemigo de los científicos“, finalmente murió en Bronx, Nueva York, E.U.A. el 3 de mayo de 1932 a la edad de 57 años.

Por Ikarosu Tōma.

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